Muchxs crecimos escuchando que el sexo era algo malo, algo «de adultos», y que la vida íntima debía mantenerse entre cuatro paredes. Nuestra intimidad puede ser privada si así lo elegimos. Pero hablar de sexualidad no tendría por qué darnos miedo ni vergüenza.
La sexualidad no se reduce a tener sexo. Está presente a lo largo de nuestra vida: en los afectos, en la relación con nuestro cuerpo y en la forma en que nos vinculamos con otras personas.
Por eso me parece tan importante que conversemos sobre responsabilidad afectiva, vínculos, amor, emociones, autoestima, cuerpos y límites. Son temas que también forman parte de cómo vivimos nuestra sexualidad.
Entonces, ¿qué es la sexualidad?
Es la forma en que nos expresamos, sentimos y habitamos nuestro cuerpo. Incluye el erotismo, los afectos, los vínculos y nuestras distintas maneras de vivirnos. No hay una sola forma correcta de sentirla o expresarla.
Hablar de sexualidad también es hablar de cómo nos cuidamos, nos conocemos y nos relacionamos.
Mi invitación es a conversar de todo esto sin sentir que estamos haciendo algo malo. A dejar de demonizar el placer o cargar con culpa por sentirlo. A poder vivir la libertad sexual de manera responsable y con consentimiento: dos palabras que vas a encontrar seguido en este espacio.
Bienvenidx, otra vez. Te mando un abrazo con mucho afecto. Si llegaste hasta aquí, ya abriste un espacio para hacer preguntas, revisar lo aprendido y pensar en nuevas maneras de vivir tu sexualidad.
Cariños,
Dani ♡
Comentarios publicados
adoro tu contenido y me gustaría que hablaras mas del sexo queer